Esperanza morada

Una mala gestión del espacio o falta de previsión podrían haber hecho que el cierre de campaña de Unidas Podemos acabara en desastre.

Eran las ocho y veinte de la tarde. 4.700 personas impacientes aguardaban la llegada de quien les gustaría fuese el presidente de su país. Así lo hacían saber con sus gritos a coro: “¡Pablo presidente!”. Unos minutos más tarde, al ritmo de la banda sonora de Piratas del Caribe, recibían a este y a su equipo de Unidas Podemos en el interior del pabellón uno de IFEMA. En el escenario también se pudo ver a Ada Colau, presidenta de Barcelona, apoyando al partido.

Horas antes, la gente ya hacía cola en el lugar del encuentro. Varias banderas eran ondeadas con ayuda del fuerte viento que hacía la tarde del 8 de noviembre. Entre ellas, se encontraban la bandera republicana y la del colectivo LGTBI. Personas bien abrigadas, entre las que la media de edad rondaba los 50 años, se encontraban a la espera de poder entrar a apoyar a quien ellos darían su voto en las próximas elecciones.

Los asistentes, eran votantes de izquierdas. Algunos de ellos, descontentos con el socialista Pedro Sánchez, habían decidido cambiar su voto al partido morado porque creían que este representaba mejor sus ideales. Entre los presentes, había quien nunca había apoyado al partido socialista desde que su líder actual se erigía como tal. Así pues, algún pequeño grupo de personas de los que se encontraban a la espera para entrar en el recinto, criticaban la actitud y los principios del presidente en funciones, también de izquierdas.

A las seis y media de la tarde, la cola comenzó a avanzar. Lentamente, los allí presentes, comenzaron a entrar en el pabellón. Dentro de este se podían localizar un par de puestos con distintos tipos de bebidas, unas cuantas sillas, un espacio para la prensa y un escenario. Fue aquí, tras haber superado el frio y el viento de la fila, donde comenzaron los inconvenientes. Al principio parecía simplemente un caso aislado en el que una persona quería sentarse pero no podía. Poco a poco, el ambiente se caldeaba. Las sillas eran insuficientes, y más personas de las que podría haber sentadas, comenzaron a quejarse. Algunas incluso tuvieron encontronazos con los encargados de la organización.

El problema de los asientos no se produjo únicamente entre la gente que había ido a apoyar a Unidas Podemos. A medida que iban llegando los acreditados de prensa, iban ocupando las sillas preparadas en la zona que era para ellos. Quizás por la mala previsión de los organizadores, o por la gran afluencia de periodistas y futuros periodistas, ya que había estudiantes de varias universidades acreditados, el sitio no era suficiente. Es más, algunos profesionales tuvieron que sentarse en el suelo para poder realizar su trabajo.

Pero esto no fue todo. La gente había comenzado a corear “¡que empiece ya, que el público se va!”. Y es que los asistentes creían que el acto de cierre de campaña comenzaba a las siete de la tarde y ya eran las ocho. El tiempo pasaba y de los componentes del partido de Pablo Iglesias todavía no había ni rastro. Entre los indignados, todavía quedaban algunos esperanzadores que creían que en cualquier momento entrarían los integrantes de Unidas Podemos. Estos esperaban a los políticos entre cánticos, como Bella Ciao, ¡no pasarán! y ¡sí se puede ¡ que entonaban con el puño en alto.

Una vez dejó de sonar Piratas del Caribe, se pudo ver como Unidas Podemos, con el apoyo de la alcaldesa de Barcelona, era recibido entre aplausos y gritos de ánimo. Todos habían olvidado lo sucedido en la sala durante los momentos previos.

Una foto grupal con los asistentes de fondo. La número dos del partido, Irene Montero, coge un micrófono. Sus primeras palabras fueron de perdón a los asistentes por la demora del acto. Explicó que la tardanza con la que habían comenzado se debía a que Pablo Iglesias no había podido llegar antes debido a sus labores como padre. Concretamente dijo que se debía a que estaba acostando a sus dos hijos. Tras esta disculpa, comenzaron los discursos políticos.

Irene Montero continuaba con el micrófono. Cada frase que decía finalizaba con el estruendo de los aplausos del público. Podía escucharse a algún asistente decir que al partido Unidas Podemos le iría mucho mejor si estuviese ella a la cabeza. La número dos en su discurso hizo un llamamiento a los votantes indecisos. No fue el único durante el acto ni la única en pronunciarse respecto a esto. El micrófono, tras pasar por varias manos de los distintos políticos que se encontraban encima del escenario, llegó a Ada Colau. La alcaldesa fue de las más aplaudidas en su intervención. Antes de comenzar a hablar, el público le gritaba “¡no estás sola!” durante varios segundos. Cuando comenzó su discurso, lo hizo en catalán. Al fondo del recinto se podía escuchar como varias personas coreaban “libertad para el pueblo catalán”. Una de las frases más aplaudidas a la catalana decía que venían a reivindicar el feminismo contra la testosterona. Además de que no dejarían que “la política de trincheras” dividiera a las clases populares, gente común y trabajadores.

Tras finalizar su discurso con un “¡sí se puede!” del público con el puño levantado, la catalana afirmaba que era un honor pasarle la palabra a su amigo y compañero Pablo Iglesias. Al secretario general de Unidas Podemos se le notaba satisfecho con la campaña exprés que habían hecho y optimista con los resultados que se obtendrían en las urnas el próximo 10 de noviembre. Iglesias afirmaba estar convencido de que Pedro Sánchez buscaba una alianza con el Partido Popular, liderado por Pablo Casado. Por ello, como ya había hecho Irene Montero al principio de las intervenciones, apeló al voto de los votantes indecisos. Declaraba que si estos eran de izquierdas, el partido que mejor  defendería sus interese era el suyo.  Continuaba su discurso sosteniendo que los votantes eran la llave para que el Partido Socialista de Sánchez no tuviese otra opción que pactar. Pactar con Unidas Podemos, partido que, según las palabras de su líder, forzaría la coalición que no se pudo lograr en las pasadas elecciones del 28 de abril. Pablo Iglesias confiaba en que en estas elecciones su partido se vería reforzado.

El fin de su discurso se produjo acompañado de aplausos y puños alzados gritando “¡sí se puede!”. Estas voces se mantuvieron durante algunos minutos. Finalmente, la gente, poco a poco comenzó a abandonar la sala al ritmo de las canciones de Kiko Veneno y O’funk’illo.

Dosis de experiencia a través de una cámara

Con una taza de café en la mano, la periodista Alicia Hernández se coloca delante de la webcam de su ordenador. Son las cinco de la mañana de un viernes ocho de octubre en Venezuela. Al otro lado de la pantalla, en distinta zona horaria,  se encuentran sentados en sus pupitres varios alumnos de tercer curso de periodismo de la Universidad Complutense de Madrid.

La reputada periodista almeriense se había licenciado en esta misma universidad no hacía muchos años. A pesar de que para muchos fue un gran descubrimiento en el 2017 por su premio internacional de periodismo Rey de España, el cual ganó gracias a un artículo que redactó para el New York Times titulado “En la Guajira venezolana los niños abandonan la escuela para vender gasolina”, Alicia Hernández ha trabajado y trabaja en varios medios como Colpisa, Radio Nacional Española o Europa Press. Actualmente, desde Venezuela, es corresponsal en la emisora de radio COPE y escribe  para El Confidencial. Colabora con La Sexta, Armando Investiga y Vice News, pero a pesar de ello la periodista se considera una “freelance”.

A través de una videoconferencia, Alicia Hernández quiso transmitir a los estudiantes su experiencia y una serie de consejos acerca de cómo ejercer el periodismo. Contaba que no existe una objetividad máxima. Que el periodista, antes de ponerse a preguntar, debe observarlo todo, los pequeños detalles, el ambiente… ya que al observar, se puede ver todo desde una perspectiva diferente  que quizás otras personas no podrían captar. Cuando el periodista redacta con este punto de vista (su punto de vista), la noticia comienza a perder un poco de objetividad, pero se puede considerar todavía menos objetiva si en ella incluye también sus ideales. Alicia aconsejaba que para poder conseguir honestidad en el ámbito periodístico había que sentir empatía. Hablar con las personas a las que envuelve la noticia pero sobretodo escuchar.

Otro tema al que hizo alusión la periodista fue al de las fuentes y, desde su experiencia, afirmó que en el país en el que reside, Venezuela, la mayoría de las fuentes no son fiables. Son muchas las personas que se aprovechan del poder que tiene el periodismo para llegar a las masas, y es por ello que si los periodistas no tienen los ojos bien abiertos a la hora de seleccionar la información que van a publicar, podrían crear una opinión pública falsa e incluso perderían veracidad. Alicia afirmó haber tenido la suerte de no caer en estos errores.

Era al final de la charla, el momento en el que dio paso a la ronda de preguntas, cuando le dijo a una alumna que la única que se podía poner límites era ella misma. Alicia Hernández hace un periodismo social en el que muestra lo que la mayoría de medios no se atreven a hacer ver. Ella no dejó que le pusieran límites. Cuando estudiaba, le gustaba la política internacional y siempre quiso irse al extranjero. A pesar de que en sus comienzos no tuvo mucho apoyo por parte de alguna empresa en la que trabajó, terminó yéndose a Venezuela, a una zona de conflicto. Se llegó a poner en contacto con colectivos que están en contra del gobierno de Venezuela para entender cómo se vivía la situación desde dentro. Incluso se adentró en muchas ocasiones en manifestaciones de las que le resultó complicado salir, sabiendo que la mayoría de artículos que fuese a escribir sobre ello iban a tener represalias.

En esta charla, Alicia expresó gran parte de todo su conocimiento acerca del mundo del periodismo y resolvió varias dudas a sus oyentes. Muchos salieron del aula comentando que las palabras de la periodista les habían alentado a seguir estudiando esta carrera y a vivir de ello en el futuro.

Las claves del éxito de Bad Gyal

Tras el triunfo de su última colaboración con Omar Montes, la artista internacional se ha dado a conocer a los pocos que todavía no sabían de su existencia.

La cantante de dancehall cuyo nombre real es Alba Farelo, comenzó su carrera musical con tan solo 19 años produciendo sus propios vídeos con los que dio el salto a la fama como su canción más popular “Fiebre” o “Mercadona” entre otras.

@akabadgyal

Nació en Vilasar de Mar (Barcelona) el 7 de marzo de 1997 y además de ser cantante, es productora, compositora y Dj. Algo que muy pocos saben es que su padre es el actor español Eduard Farelo Nin lo que, para nada, ha influido en el desarrollo de su carrera musical.

Tras contar con la ayuda de productoras como Canada, sus videoclips han evolucionado pasando de escenarios callejeros en los que los protagonistas son sus amigos, como en el caso de “Indapenden grabado en 2016 (una de las pocas canciones que tiene en catalán) a un plató junto a 8 bailarinas profesionales como en “Internationally”, canción que ha aumentado su número de reproducciones tras aparecer en una escena de la serie de Netflix Élite.

A pesar de que sus canciones no suenen en la radio, la artista ha conseguido crearse un público internacional en países como Estados Unidos, Inglaterra o Japón donde consigue un sold out en casi todos sus bolos.

Lo mismo le ha sucedió al anunciar sus últimos conciertos de su gira en España donde ha tenido que abrir nuevas fechas en ciudades como Alicante, Bilbao o Granada tras agotarse las entradas en tan solo una semana.

La catalana se consideraba una artista underground hasta que, tres años después de sus inicios, ha firmado un contrato con las discográficas Interscope y Aftercluv, pertenecientes al grupo Universal Music. Con estas ha sacado este verano dos de sus hits que se encuentran entre el top 5 de sus videoclips con más visualizaciones: “Santa Maríajunto a Busy Signal en el top 3 con 12 millones con la que ha conseguido su primer disco de oro y “Hookah” en el top 5 con 8,3 millones.

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La artista siempre había renegado de firmar con discográficas, ya que la libertad que se tiene como artista independiente le permitía, entre otras cosas, publicar sus temas cuando ella quisiera o escribir enteras sus leras, sin corrección alguna. Actualmente reconoce que se encuentra bastante cómoda con su decisión debido a que respetan su música al 100% y toma ella todas las decisiones relevantes.

“Alocao” no es el único tema que la cantante sacará junto a Omar Montes, ya que ella misma publicó en sus stories deinstagram que si este tenía éxito, sacarían “Soltero”, otro tema que promete.

Además de “Soltero”, la más pegá de España como le gusta denominarse en sus canciones, tiene una larga lista de temas inéditos que ha ido cantando a lo largo de su gira lo que ha hecho que muchos estén pegaos sin ni siquiera haber salido. Este es el caso de “Zorras el famoso tema del cual los fans ya se saben la letra de principio a fin. Se puede decir que junto a “Santa María” y a “Hookah” ha sido uno de sus grandes hits del verano sin haberse publicado.

No solo “Zorras” promete convertirse en éxito sino también, “La Bóveda”, “Toto”, “Tsunami ft. Marvin Cruz”, “Dile a tu novio ft. Super Kenny”, “Slim Thick” “Tu interés”, “Soy yo”, “Pussy k mana” o “Tu estás ft. Fake Guido”, temas que la artista ha cantado en directo o que ha publicado en sus stories donde le encanta dejar pistas de cundo publicará nuevas canciones.

Después de no cumplir las fechas que ella misma anuncia en sus redes sociales, como ocurrió en septiembre cuando aseguró que habría música nueva antes de finalizar el mes, sus fans ya no se fían a no ser que estén confirmadas como ocurrió con “Alocao”.

Un público resistente a «La Resistencia»

La posible relación entre Adriana Ugarte y David Broncano provoca una tensa entrevista en el programa de Movistar

Lunes 4 de noviembre, día esperado y tarde valiosa para aquellos que, entre tanta gente, habían conseguido sus entradas para acudir de público al famoso late nigth del momento presentado por David Broncano, “La Resistencia”.

Las puertas del Teatro Arlequín, para sorpresa de todos, se iban a abrir media hora antes de lo previsto por lo que la gente se empezó a aglomerar en la entrada del teatro, llegando a la Gran Vía madrileña. El único problema de ser el primero en la cola es que llevas más tiempo esperando que nadie, lo demás son todo ventajas.

Se acercaba la hora y la coordinadora de público se recorrió toda la cola para recoger las invitaciones y tachar a los asistentes de la lista de invitados. Por fin, tras dos horas de espera, llegó el momento de entrar. Las ventajas de las que antes hablaba empezaron con asientos en primera fila. Conseguir dos de los mejores asientos en un teatro que parece mucho más grande en televisión de lo que realmente es, no es tarea fácil.

Una vez colocados todos los asistentes, dio comienzo el pre show del murciano Jaime Caravaca en el que el público es el gran protagonista, pero, no para bien. La desafortunada en este caso fue Carmen, una estudiante de tercero de periodismo con la que cualquier joven hubiera empatizado. Esta no entendió un chiste de política, lo que provocó que todas las burlas del cómico se dirigieran a ella y a la elección de su carrera, algo que Carmen al principio se tomó con humor, pero que, conforme avanzaba el monólogo, le provocó cierto enfado.

Una bandera española con la imagen del cómico en el centro que dos fans le regalaron a Caravaca fue, junto a Carmen, la gran protagonista de los chistes de la tarde. El pre show llegó a su fin con un absurdo intercambio de objetos entre el público de esa tarde y el público de las tardes anteriores. Absurdo porque teniendo en cuenta los objetos que se intercambian, nadie salía ganando. Por ejemplo, un joven de 18 años fue capaz de entregar su sudadera a cambio de un paquete de mil boquillas. La finalidad de estos absurdos trueques es llegar a tener algo que sea lo más valioso posible para poder hacer el intercambio final con Broncano. En definitiva, la representación gráfica de la absurdez que sigue la línea del programa.

Adriana Ugarte y Javier Rey visitaban el programa para promocionar la nueva serie de Netflix, “Hache”, en la que ambos son protagonistas. El público estaba ambientado tras conocer los rumores de la posible relación entre el presentador y la invitada, y en un programa en el que “trolear” es la base de la comedia, esa tarde era el turno del público.

Por fin dio comienzo el show y aparecieron en escenario el director, Ricardo Castella, y el músico del programa Grison dándole paso al presentador. Como de costumbre, el programa inició con el clásico monólogo de Broncano en el que Albert Rivera y Lucas, el perro de Ciudadanos, fueron protagonistas. Seguidamente, Ricardo Castella elaboró su sección y a continuación Broncano dio paso a los invitados.

En el momento en que Adriana y Broncano se dieron dos besos para saludarse, el público se vino arriba y empezó a gritar como si de una boda se tratase. Javier Rey quedó en un segundo plano completamente durante toda la entrevista, a pesar de compartir su orzuelo con el presentador.

A todo lo que Adriana decía o hacía se le encontraba un doble sentido. Broncano empezó la entrevista con datos biográficos de ambos y cuando llegó el turno de Adriana, comentó que esta había participado en la serie “Hospital Central”. La actriz aclaró que había hecho un cameo que se había rodado en Cuba, algo que al presentador le costó creer, por lo que entraron en una pequeña discusión, siempre entre risas, que terminó cuando realización encontró el capítulo que lo confirmaba. La burla de Adriana a Broncano por el asunto, fue agravada por gritos del público como:¡Hoy duermes en el sofá!, algo que escuchó la actriz a la que el comentario le hizo bastante gracia.

La incomodidad de Adriana era evidente, ya que todo lo que decía tenía repercusión. Su peor intervención fue cuando Broncano hizo alusión a una de las prácticas estrella de la actriz porno Apolonia Lapiedra, “la batidora”.  Las búsquedas de esta se dispararon tras la visita de la actriz al programa unos días antes. Adriana hizo que el público cantara el famoso “A por el bote” cuando dijo que la practicaría en casa. No lo pudo poner más fácil, fue como darle un caramelo a un niño. La pobre, arrepentida, se llevó las manos a la cabeza al ver lo que había provocado.

Uno de los secretos del programa en esta edición es el contenido de la caja que enseñan a todos los invitados después de hacerles firmar un contrato de confidencialidad en el que se especifica que si revelan su contenido deben abonar la cantidad de 50 mil euros. Javier Rey metió la pata cuando se la mostraron y dijo:

Pero, ¿cuánto dura el vídeo?

Algo que nadie había dicho hasta ahora y que, por supuesto, el programa eliminó antes de emitirlo.

Broncano terminó la entrevista con las clásicas preguntas del programa: ¿cuánto dinero tienes? y ¿cuántas relaciones sexuales has tenido en el último mes? Como ambos invitados ya eran veteranos simplemente tenían que actualizar sus respuestas. Adriana optó por no mojarse, después del programa que había pasado, y respondió que estaba servida en ambas cosas, una respuesta que decepcionó bastante al público que esperaba que al presentador se le saltaran los colores. Por otra parte, Javier Rey respondió a ambas diciendo que si estaba satisfecho era gracias a méritos propios.

El mundo del fútbol conquistando el tenis

La insistencia del blaugrana Gerard Piqué  consigue que las 18 mejores federaciones de tenis del mundo se den cita en la capital española para hacer historia. La Copa Davis, con más de 100 años, dará un giro a la realización de su fase final situándola, a partir de ahora, en un solo país.

Cuatro de la tarde de un lunes en uno de los barrios del sur de Madrid. En la Caja Mágica, un gran recinto que alberga tres pistas de tenis, dotadas de cubiertas móviles que permiten su utilización durante todo el año y, con una capacidad total para 18 mil espectadores, estaba a punto de hacerse historia. 86 tenistas pasarían por este espacio en el barrio madrileño de San Fermín para disputar  de manera diferente uno de los torneos de tenis más históricos.

Uniformados cada uno con la vestimenta de su equipo, camiseta roja  en el caso del conjunto canadiense o de color azul marino como la agrupación italiana, los jugadores comenzaban a debutar en una semana en la que lo darían todo por conseguir la victoria de su país. Nervios y ganas de lograrlo era lo que sentían ellos cada vez que entraban a la pista – primero en la fase de grupos, y más adelante los que llegaron a la fase final- con el himno de su nación sonando y con un locutor que los iba presentando uno a uno. En estos momentos se podía apreciar en las gradas, en el ambiente, el calor de sus aficionados y seguidores transmitiendo todo su apoyo.

La Copa Davis ha sido desde sus inicios en 1900 el torneo de tenis por equipos – países- por excelencia. Hasta el momento, las federaciones tenían jornadas tanto de visitante como de local. Este año, el futbolista blaugrana Gerard Piqué, gran seguidor del ámbito tenístico, ha querido innovar creando un formato más dinámico y llevárselo a su terreno, pues esta nueva etapa del tenis por equipos es similar a un mundial de futbol en el que en una sola ciudad o país se desarrollará una fase final con los equipos que hayan llegado hasta esta.

El nuevo formato ha dejado a muchos países sin gran parte de su afición en el estadio

Quizás porque era un lunes cualquiera en un frío día de invierno en la capital española, o simplemente porque lo días entre semana son más complicados para que cualquier público pueda tener disponibilidad para asistir al que se preveía un multitudinario evento, fueron las razones por las que, ya desde el primer instante, las gradas se veían casi vacías. Ni las actuaciones de grupos musicales, ni el debut de varios países consiguieron llamar la atención del público el primer día del torneo. Y la semana transcurría igual, sobre todo en la pista central, un enorme estadio en el que lo que más llamaba la atención era el montón de sillas rojas vacías.

“En los únicos partidos donde se ha llenado de verdad el estadio ha sido en los de España” comentaba Manuel Domínguez, un joven que trabajaba de acomodador en el evento a través de la empresa ADECCO. La ventaja de ser el único equipo que jugaba como local además de a una hora bastante accesible, pudo atraer a españoles de todas las edades, con sus banderas, bufandas con los colores de su país colgadas al cuello, trompetas con las que animaban entre los puntos de cada partido e incluso con el ya mítico bombo. La afición española no dejó a nadie indiferente con su alegría y desparpajo a la hora de animar a su equipo.

Pero no fueron los únicos seguidores que llamaron la atención pues, como comenta Carmen Balmaseda, una de las personas que acudió al evento desde Badajoz, “la afición argentina siempre sorprende mucho”. Y es que los del país sudamericano llegaban a España equipados con banderas gigantes con frases de apoyo escritas para su equipo y también con instrumentos musicales con los que hacerse oír y levantar el ánimo de sus jugadores.

El asunto de la marea roja en los estadios, producida por la falta de público fue evitándose poco a poco con distintas ideas. Una de ellas, secundada por muchos asistentes, fue la de aprovecharse de la iniciativa del reciclaje que se produjo en Madrid. Consistía en que tras reciclar 10 botellas de plástico o cristal te regalaban una entrada. Una vez ibas a la Caja Mágica a recoger tu entrada, eran muchos los trabajadores que no pedían los datos del participante en la iniciativa, pero fueron más las personas perspicaces que al darse cuenta de esto, aprovecharon la situación y consiguieron ver varios enfrentamientos gratis y sin haber hecho nada más que mentir para conseguir su entrada.

Otra de las iniciativas para evitar la falta de espectadores fue tomada por los jugadores de Gran Bretaña. “Hasta Murray regalaba entradas” contaba Juan Arias, otro joven acomodador del torneo a través de la empresa ADECCO.

 “Debido al cambio de horas de los partidos, el horario de los trabajadores del turno de mañana se tuvo que ampliar a 8 horas” detallaba Manuel

Una mala previsión en la organización del nuevo formato del torneo hizo que, a mitad de la semana, los horarios de los partidos se tuvieran que adelantar media hora.  El personal que trabajaba en el evento se vio afectado porque su turno de siete horas se vio ampliado a una hora más ya que ellos tienen que estar en el recinto hora y media antes de que se abran las puertas al público.

Esto sucede porque uno de los enfrentamientos de la fase de grupos finalizó a las 4 de la mañana. A esa hora, dentro del gran recinto, podía verse un número bastante mayor de trabajadores que de espectadores, de los cuales los pocos que quedaban mostraban signos y gestos de cansancio y no tenían la misma fuerza ni energía para animar a su equipo. Tampoco era el horario más adecuado para los jugadores que debían volver a jugar al día siguiente.

Carmen también se quejaba de los horarios en el sentido de que si comprabas entradas para varios días seguidos, era mucho desgaste para una persona pasarse desde las 11 de la mañana hasta la finalización de la jornada, que podía ser a altas horas de la madrugada, y al día siguiente tener que volver. Se cuestionaba que si ya a los espectadores les producía cansancio, ¿cuánto más les podría producir a los jugadores?

El riesgo que ha corrido el futbolista Gerard Piqué ha finalizado con el triunfo del equipo español

Desde el jueves 16 de agosto de 2018, tras la reunión de la Asamblea General de la ITF y su aprobación para el cambio del formato del torneo, al futbolista le han llovido numerosas críticas tanto positivas como negativas. Pero no se ha echado atrás. Continuó con la preparación de este gran evento que se realizó entre el día 18 y el 24 de noviembre de 2019.

Tras una larga semana en la que los 18 mejores equipos del mundo se reunieron en Madrid y disputaron grandes partidos, se produjo una gran sorpresa: Canadá estaría clasificado para jugar su primera final de Copa Davis en su historia. Su rival se decidiría en el enfrentamiento entre Gran Bretaña y España. Partido en el que la afición logró ocupar gran parte del estadio con banderas y fuertes aplausos tras los grandes puntos que hubo en los partidos de este enfrentamiento. El equipo español se hizo con la victoria en semifinales y el pase a la final.

La última jornada, la del domingo, comenzó con actuaciones musicales de artistas internacionales como la cantante colombiana Shakira. A la finalización de estas, se dio comienzo a la entrada de ambos equipos con sus respectivos himnos y presentaciones. Un estadio abarrotado de aficionados de ambos países, una final histórica- tanto por el hecho de que era la primera del conjunto canadiense, como porque era la primera que se realizaba con este nuevo formato de Copa Davis- y el triunfo para los españoles, es lo que se recuerda del domingo 24 de noviembre de 2019. España levanta su sexta ensaladera.

La cura que nunca llega

La pérdida del miedo a enfermedades de transmisión sexual como el VIH, ha hecho que el porcentaje de jóvenes seropositivos aumente en España en los últimos años.

Las enfermedades de transmisión sexual (ETS) o las infecciones de transmisión sexual (ITS) están aumentando entre la población en los últimos años debido a la desprotección en las relaciones sexuales que está proliferando en los más jóvenes. El hecho de que muchas son asintomáticas hace que pueden estar propagándose sin que nos demos cuenta. Desde 2013 infecciones como la sífilis o la gonorrea han aumentado un 76% y un 67% respectivamente en Europa.

El virus de la inmunodeficiencia humana, más conocido como VIH es una de las enfermedades más temidas. “Mucha gente cree que el VIH y el SIDA son lo mismo, pero la realidad no es así”. Afirma Fran, miembro de la Fundación Veintiséis de diciembre. El SIDA (síndrome de la inmunodeficiencia adquirida) es la etapa final del VIH. La razón por la que siempre se habla de SIDA es porque cuando se descubrió el virus, los portadores ya estaban en la etapa final.

La catalogamos como enfermedad de transmisión sexual debido a que se transmite a través de fluidos corporales que tienen una gran carga viral, como es el caso del semen, el flujo vaginal o las mucosas anales. Cuando alguno de estos fluidos entra en contacto directo con la sangre, se produce la infección. La saliva, el sudor o las lágrimas jamás podrían llegar a contagiar por el hecho de ser fluidos con poca carga viral.

Otro tipo de contagio es la transmisión vertical, es decir, cuando una madre es seropositiva y se lo contagia al feto, algo que, en países occidentales, ya no ocurre gracias a los rigurosos estudios a los que son sometidas las embarazadas antes de dar a luz. 

El virus tiene su origen en Kinsasa, actual capital de la República Democrática del Congo. Expertos aseguran que el virus se trasladó de los simios a los humanos aproximadamente en 1930 debido al contacto entre ambas especies al practicar la cacería o directamente al comérselos mal cocinados.

El 5 de junio de 1981 se empezaron a dar los primeros casos de SIDA debido a que la población masculina duplicaba a la femenina. En San Francisco (EEUU) saltó la voz de alarma al darse un brote de neumonía que afectó a 10 hombres. Casi todos ellos murieron sin remedio. El hecho de que todos ellos fueran homosexuales junto a que en sus pieles aparecieran una serie de manchas de color rosa, llevó a pensar que se trataba de una enfermedad gay a la que llamaron “cáncer rosa”.

Posteriormente, tras varios avances en la investigación, se empezó a determinar a cuatro grupos de personas con más riesgo de contraer la enfermedad. Se sabía que el SIDA estaba presente en homosexuales, pero también se dieron casos en personas que habían recibido transfusiones de sangre o, en personas que consumían drogas. En la misma época, los Centro pare el Control y prevención de Enfermedades de los Estado Unidos incorporaron también a los haitianos como grupos de riesgo. Es por eso que se les denominó el club de las cuatro haches: homosexuales, hemofílicos, heroinómanos y haitianos.

En aquella época, la medicina no contaba con la solución a esta enfermedad que deterioraba el sistema inmunológico de las personas que la padecían, pero en 1983, un grupo de investigadores dirigido por Luc Montagnier y Robert Gallo, descubrieron el retrovirus, es decir, descubrieron el virus del VIH que provocaba el ahora conocido como SIDA.

A día de hoy sigue siendo una enfermedad sin cura, pero sí existe un tratamiento que hace que los portadores sean indetectables, es decir, que su carga viral en sangre sea inferior a lo que se puede detectar, lo que hace que el virus no se pueda transmitir. Actualmente nadie muere de SIDA, lo que ha hecho que la sociedad le pierda el respeto.

En España, el 11% de los nuevos casos de VIH son jóvenes de entre 15 y 24 años. Se estima que hay alrededor de 140.000 personas infectadas pero que solo 1 de cada 5 lo saben. Uno de ellos es Eric Guisado, un joven de 23 años al que le diagnosticaron VHI cuando tan solo tenía 17.

Todo empezó cuando terminaba bachillerato y le diagnosticaron gonorrea, lo que hizo que le citaran para los análisis del VIH. Él, por miedo, dejó la carta en su mesita durante dos meses hasta que su madre la descubrió y, preocupada, lo obligó a hacerse un diagnóstico.

A los dos días del test, recibió una llamada en la que le volvían a citar. Tres médicos en la sala hicieron que su inquietud aumentara. Dio positivo en el test. “No te vas a morir de esto, pero te vas a morir con esto” fue lo que le dijeron los médicos después de que él se echara a llorar tras conocer el resultado.

“Dentro del mundo homosexual hay mucha liberación y muchas veces hacía de pasivo dónde hay más riesgo” confiesa Eric cuando tiene que responder a la gran pregunta de ¿cómo pasó?

El mismo día en que se lo diagnosticaron, haciendo caso omiso al consejo de su madre, Eric se lo contó al que, hasta entonces, consideraba su mejor amigo. Este reaccionó como cualquier buen amigo lo haría y se informó acerca del asunto. Al poco tiempo, en una de las relaciones que iba a tener Eric con un chico que no era ni de su misa ciudad, este le obligó a usar protección porque decía que “ya sabía lo suyo”.

A la traición de su amigo se le sumó que, al medio año de infectarse, apareciera en Barcelona, (su ciudad natal), la aplicación de confesiones anónimas “Secret” en la que lo ponían verde revelando su enfermedad. Esto provocó que, con 17 años, a parte de enfrentarse a su diagnóstico, tuviera que verse envuelto en un proceso judicial tras denunciar el caso.

Las consecuencias no solo fueron esas. Poco tiempo después, tuvo problemas de erección a la hora de tener relaciones porque sus parejas estables le proponían no usar el preservativo y no él era capar de controlar la situación. “Suponía un problema para mí contarle a una persona que quiero que tengo VHI porque la primera reacción siempre es de rechazo”.

Se puede decir que su vida ha cambiado por completo por el hecho de que ahora tiene que medicarse todos los días. Lo que no ha cambiado es su vida personal “esto forma parte de mi vida privada y no tengo porque contarlo cada vez que quiero acostarme con alguien”. El fármaco que existe hoy en día hace que el virus no se replique en sangre, por lo que es imposible su transmisión. “Soy indetectable y no tengo porque avisar a nadie”.

Iosu Azqueta, sexólogo y pedagogo técnico del programa de diagnóstico precoz de infecciones y salud sexual en la asociación “Apoyo Positivo”, advierte de que es importante un diagnóstico precoz para poder tomar decisiones respecto al sexo que practicamos e impedir la transmisión. El coste del tratamiento si no se realiza un diagnóstico a tiempo, puede aumentar hasta un 20%.

Además de la medicación contra el virus, existe un fármaco que previene del contagio. Se trata de unas pastillas elaboradas con un medicamento llamado “truvada”. Estas las toman las personas seronegativas expuesta a contraer el virus con la intención de reducir estas posibilidades. Este tratamiento recibe el nombre de PrEP (profilaxis preexposición).

Sanidad ha aprobado la inclusión de esta pastilla este año, pero según Iosu, solo algunos centros como el Centro Sanitario Sandoval la suministran. “Comprarla por internet es mucho más barato” asegura.

A pesar de ser un medicamento para evitar una enfermedad que cada vez contraen más personas, tiene muchos detractores que ponen en duda su eficacia y aseguran que su suministración implica fomentar la promiscuidad y el sexo sin protección. Por desgracia esto se debe a que el VHI es una enfermedad de transmisión sexual y la sexualidad en nuestra sociedad todavía es un tema tabú.

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