Un público resistente a «La Resistencia»

La posible relación entre Adriana Ugarte y David Broncano provoca una tensa entrevista en el programa de Movistar

Lunes 4 de noviembre, día esperado y tarde valiosa para aquellos que, entre tanta gente, habían conseguido sus entradas para acudir de público al famoso late nigth del momento presentado por David Broncano, “La Resistencia”.

Las puertas del Teatro Arlequín, para sorpresa de todos, se iban a abrir media hora antes de lo previsto por lo que la gente se empezó a aglomerar en la entrada del teatro, llegando a la Gran Vía madrileña. El único problema de ser el primero en la cola es que llevas más tiempo esperando que nadie, lo demás son todo ventajas.

Se acercaba la hora y la coordinadora de público se recorrió toda la cola para recoger las invitaciones y tachar a los asistentes de la lista de invitados. Por fin, tras dos horas de espera, llegó el momento de entrar. Las ventajas de las que antes hablaba empezaron con asientos en primera fila. Conseguir dos de los mejores asientos en un teatro que parece mucho más grande en televisión de lo que realmente es, no es tarea fácil.

Una vez colocados todos los asistentes, dio comienzo el pre show del murciano Jaime Caravaca en el que el público es el gran protagonista, pero, no para bien. La desafortunada en este caso fue Carmen, una estudiante de tercero de periodismo con la que cualquier joven hubiera empatizado. Esta no entendió un chiste de política, lo que provocó que todas las burlas del cómico se dirigieran a ella y a la elección de su carrera, algo que Carmen al principio se tomó con humor, pero que, conforme avanzaba el monólogo, le provocó cierto enfado.

Una bandera española con la imagen del cómico en el centro que dos fans le regalaron a Caravaca fue, junto a Carmen, la gran protagonista de los chistes de la tarde. El pre show llegó a su fin con un absurdo intercambio de objetos entre el público de esa tarde y el público de las tardes anteriores. Absurdo porque teniendo en cuenta los objetos que se intercambian, nadie salía ganando. Por ejemplo, un joven de 18 años fue capaz de entregar su sudadera a cambio de un paquete de mil boquillas. La finalidad de estos absurdos trueques es llegar a tener algo que sea lo más valioso posible para poder hacer el intercambio final con Broncano. En definitiva, la representación gráfica de la absurdez que sigue la línea del programa.

Adriana Ugarte y Javier Rey visitaban el programa para promocionar la nueva serie de Netflix, “Hache”, en la que ambos son protagonistas. El público estaba ambientado tras conocer los rumores de la posible relación entre el presentador y la invitada, y en un programa en el que “trolear” es la base de la comedia, esa tarde era el turno del público.

Por fin dio comienzo el show y aparecieron en escenario el director, Ricardo Castella, y el músico del programa Grison dándole paso al presentador. Como de costumbre, el programa inició con el clásico monólogo de Broncano en el que Albert Rivera y Lucas, el perro de Ciudadanos, fueron protagonistas. Seguidamente, Ricardo Castella elaboró su sección y a continuación Broncano dio paso a los invitados.

En el momento en que Adriana y Broncano se dieron dos besos para saludarse, el público se vino arriba y empezó a gritar como si de una boda se tratase. Javier Rey quedó en un segundo plano completamente durante toda la entrevista, a pesar de compartir su orzuelo con el presentador.

A todo lo que Adriana decía o hacía se le encontraba un doble sentido. Broncano empezó la entrevista con datos biográficos de ambos y cuando llegó el turno de Adriana, comentó que esta había participado en la serie “Hospital Central”. La actriz aclaró que había hecho un cameo que se había rodado en Cuba, algo que al presentador le costó creer, por lo que entraron en una pequeña discusión, siempre entre risas, que terminó cuando realización encontró el capítulo que lo confirmaba. La burla de Adriana a Broncano por el asunto, fue agravada por gritos del público como:¡Hoy duermes en el sofá!, algo que escuchó la actriz a la que el comentario le hizo bastante gracia.

La incomodidad de Adriana era evidente, ya que todo lo que decía tenía repercusión. Su peor intervención fue cuando Broncano hizo alusión a una de las prácticas estrella de la actriz porno Apolonia Lapiedra, “la batidora”.  Las búsquedas de esta se dispararon tras la visita de la actriz al programa unos días antes. Adriana hizo que el público cantara el famoso “A por el bote” cuando dijo que la practicaría en casa. No lo pudo poner más fácil, fue como darle un caramelo a un niño. La pobre, arrepentida, se llevó las manos a la cabeza al ver lo que había provocado.

Uno de los secretos del programa en esta edición es el contenido de la caja que enseñan a todos los invitados después de hacerles firmar un contrato de confidencialidad en el que se especifica que si revelan su contenido deben abonar la cantidad de 50 mil euros. Javier Rey metió la pata cuando se la mostraron y dijo:

Pero, ¿cuánto dura el vídeo?

Algo que nadie había dicho hasta ahora y que, por supuesto, el programa eliminó antes de emitirlo.

Broncano terminó la entrevista con las clásicas preguntas del programa: ¿cuánto dinero tienes? y ¿cuántas relaciones sexuales has tenido en el último mes? Como ambos invitados ya eran veteranos simplemente tenían que actualizar sus respuestas. Adriana optó por no mojarse, después del programa que había pasado, y respondió que estaba servida en ambas cosas, una respuesta que decepcionó bastante al público que esperaba que al presentador se le saltaran los colores. Por otra parte, Javier Rey respondió a ambas diciendo que si estaba satisfecho era gracias a méritos propios.

Publicado por BanCarri

Estudiantes de periodismo con ganas de hacer llegar la información a todos los públicos

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